Esta madrugada, a las 5.11 horas, un terremoto de magnitud 5,3 en la escala de Richter se ha producido frente a las costas de Sines (Portugal). El Instituto Portugués del Mar y la Atmósfera (IPMA) confirmó que el epicentro estaba situado a 58 kilómetros al oeste de Sines, a una profundidad de 10,7 kilómetros. Esta información fue corroborada por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), que revisó ligeramente la magnitud a 5,4. El Centro Sismológico Euromediterráneo (CSEM) registró inicialmente el seísmo como de magnitud 5,1 a una profundidad de cinco kilómetros.

El temblor se sintió ampliamente, con informes que indicaban que se notó en toda la Lisboa área metropolitana, incluida la propia capital, y en el distrito de Setúbal. Además, residentes en partes de España y Marruecos también informaron haber sentido el seísmo. Según el IPMA, la intensidad máxima alcanzó IV/V en la escala de Intensidad Modificada de Mercalli, que clasifica las sacudidas de moderadas a fuertes. Hasta ahora se han registrado cuatro réplicas.
Afortunadamente, el IPMA informó de que no se habían producido víctimas ni daños significativos como consecuencia del terremoto. Las sacudidas en la región de Sines fueron más intensas, mientras que en Lisboa y Setúbal se sintieron de forma más leve. Según el IPMA, un nivel de intensidad de IV en la escala de Mercalli podría causar vibraciones similares a las del tráfico pesado, con el traqueteo de ventanas, puertas y vajilla. A niveles de intensidad más altos, las paredes y estructuras de madera podrían crujir, y los coches aparcados podrían balancearse.
Determinar la localización exacta del epicentro de un terremoto es un proceso complejo, que implica intrincados cálculos físicos y matemáticos. Las distintas agencias suelen ofrecer resultados ligeramente diferentes, y las estimaciones preliminares se actualizan con frecuencia a medida que se dispone de más datos.
Este reciente acontecimiento trae a la memoria los importantes terremotos que se han producido en la historia de Portugal. En 1969, el país sufrió el terremoto más potente del siglo XX, con una magnitud de 7,9 en la escala de Richter. El epicentro se situó a 200 kilómetros al suroeste de Sagres, y el temblor se sintió con mayor intensidad en las regiones meridionales de Vila do Bispo, Portimão y Aljezur. Trágicamente, 13 personas perdieron la vida.
Si nos remontamos más atrás, Lisboa estuvo a punto de ser destruida por un catastrófico terremoto en 1755. Con una magnitud estimada superior a 8 en la escala de Richter, el seísmo fue seguido de un tsunami masivo, que posiblemente alcanzó los 20 metros de altura, y de incendios devastadores. Aunque se desconoce el número exacto de víctimas, se cree que perecieron al menos 30.000 personas. Esta catástrofe se produjo en un momento en que Lisboa era un centro comercial y político vital en Europa.

Las secuelas del terremoto de 1755 tuvieron efectos de gran alcance, tanto físicos como filosóficos. El Marqués de Pombal, entonces Primer Ministro de Portugal, dirigió los esfuerzos de reconstrucción, introduciendo nuevas normas de construcción diseñadas para resistir futuros terremotos y aplicando reformas urbanas que dieron forma a la Lisboa moderna. El seísmo también influyó en el pensamiento europeo, con filósofos como Voltaire y Rousseau contemplando la naturaleza de tales tragedias y las respuestas sociales a las mismas.
Prepararse para un terremoto puede marcar la diferencia. Aquí tienes una guía completa que te ayudará a mantenerte seguro antes, durante y después de un terremoto.
Siguiendo estos pasos, puede reducir significativamente los riesgos asociados a un terremoto y garantizar su seguridad y la de sus seres queridos.
Cuando visita nuestro sitio web, éste puede almacenar información a través de su navegador procedente de servicios específicos, normalmente en forma de cookies. Aquí puede cambiar sus preferencias de privacidad. Cabe señalar que el bloqueo de algunos tipos de cookies puede afectar a su experiencia en nuestro sitio web y a los servicios que podemos ofrecerle.